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martes, 17 de enero de 2012

13 de enero: CUENTOS VERDES


Después del saludo de bienvenida por parte de Anabel R. y de intercambios de buenos augurios para el año que empezamos, comienza la sesión con buenas energías y deseos.

Anabel R. empieza contando el cuento “La vieja en la botella”. Una vieja encerrada en una botella que hubiera tenido la posibilidad de salir, pero por su avaricia pierde la oportunidad de vivir en un palacio maravilloso y acaba, de nuevo, encerrada en la botella.
Felicidades a Anabel por su interpretación gestual acompañando a la narrativa.

Laureano: El verde -nos dice- puede ser verde muerte o verde esperanza, y él elige éste último. Para explicarlo, nos recita, maravillosamente como siempre, un poema de Ricardo León: “Renueva el corazón a cada hora y aprende a renacer cada mañana….”

Miren (celebramos su retorno con un aplauso) nos cuenta “Huracán”: un pueblito acariciado por una suave brisa se ve enloquecido cuando la brisa se convierte en un huracán que todo lo arrastra y contra el que los vecinos intentan luchar, averiguando el origen. Cuando deciden  ir en contra de la dirección del huracán, acaban encontrando una mariposa que, con su suave aleteo, restablece los colores y la brisa en el pueblo.

Rafa nos descubre este cuento escrito hace tiempo por él mismo. Se trata de una familia de chimpancés que vivía en una selva VERDE cerca del mar. Nos narra las aventuras de Txipi, el benjamín, que persigue el amor a través de los campos… y de las dificultades de no ser aceptado por la tribu de su amada. Menos mal que cuenta con la ayuda de su familia, a pesar de todo…

Miguel nos hace meditar sobre algunas características poco didácticas de los cuentos infantiles más conocidos: la suciedad de Caperucita o de Heidi (que no se cambiaban nunca de ropa), la bestialidad de algunos padres que abandonan a sus hijos en el bosque (Pulgarcito), etc. Si seguimos educando a los niños con estas barbaridades tendremos un buen presupuesto en la consulta del psiquiatra…

Elena nos asegura que es la primera vez que cuenta un cuento y nos cuesta creerlo por lo bien que lo hace. El cuento se refiere al peral que tenía una mujer tan pobre que la llamaban tía Miseria y que no podía disfrutar ni siquiera de la fruta de su propiedad porque los niños del pueblo se la robaban. Pero, a pesar de todo, era generosa con los demás, y así consiguió la recompensa que le sirvió para conservar su fruta… y para librarse de la Muerte… para siempre. Es por eso por lo que, desde entonces, la Miseria sigue viviendo entre nosotros.

Román nos cuenta la historia de un amigo que no creía en Olentzero, pero que al aparecer en su habitación una txapela y un trozo de carbón, decide ir a buscar a ese tal personaje, para lo que se pone la txapela y se dirige al bosque donde empieza a conocer gente extraña… hasta que, por fin, consigue llegar hasta el gordo carbonero.

Ernesto presenta la historia de la vaca Ettie (o Aiti) y su amigo, el pájaro cojo Lulú ; juntos viajan volando a India donde todos adoran a la vaca. Pero ella echa de menos su granja francesa y quiere volar, con la ayuda de su amigo el pájaro, al menos a 2 metros sobre el suelo…

Anabel M.: para ella, el verde es el color de los billetes de mil de las antiguas pesetas. Por eso relaciona su cuento con la Lotería del Niño. Este año tocó en Huertas del Rey, donde la mayoría de los nombres propios de la gente eran de lo más raro: Acantila, Arandina, Eutimio, etc. Pero no sólo los nombres, también las historias de estas gentes son singulares, como la de la viuda Domitila, que se consuela de la muerte de su marido preparando a diario el arroz que tanto le gustaba y que tan bien calculado tenía el tiempo de cocción. Solo cuando empieza a prepararlo para el joven extranjero descubrimos qué otros “quehaceres” entretenían al marido de camino a casa. 

Para terminar la sesión Anabel M. nos cita el sábado 28 de enero a las 20h. en su librería LA GUSANA, donde se celebrará una noche de cuentos dedicada a los hermanos Grimm. Nos despedimos hasta el día 10 de febrero con cuentos rojos, rosas, bermejos….

Crónica de hoy redactada por Carmen P. y Nieves M.
Fotos y montaje fotográfico de Txema G.

lunes, 17 de enero de 2011

14 de enero: CUENTOS VERDES

Ya hemos cambiado de año, y el Club de los Cuentistas de Getxo inaugura el 2011 con una sesión de cuentos verdes. El año comienza de una forma peculiar: más oyentes y menos contantes. ¿Habrá hecho la gripe mella en las gargantas de los contadores? Desde luego, en los oídos de los escuchantes no, que nos aprestamos a disfrutar un viernes más de un nuevo ramillete de relatos. ¿Qué nos deparará el verde? ¿Erotismo, esperanza, naturaleza….? ¿Quizá islamismo, viajes por tierras irlandesas, sabor a menta….? Vamos allá.

Abre el evento Félix, y antes de que empiece ya vemos por dónde va el verde: por la corbata. Nos hace un pequeño recorrido por la música barroca de la mano de Vivaldi, Bach y Haydn, pero haciendo hincapié en sus amores y en sus descendientes para llegar siempre a la misma pregunta ¿De dónde sacaban estos músicos tiempo para componer su prolífica obra?

Marcos lleva el verde al tema y nos recita “La casada infiel”, elegante, romántica y erótica aventura del genial Lorca, con la que nuestro cuentista se encuentra cómodo.

Anabel R. decide echarnos un “Lazo verde de 2 metros y pico” para dejar claro que no es más feliz quien más tiene. Por algo ella es la diosa de las pequeñas cosas...

Y llega el momento mágico del día. Hoy hay menos cuentistas, sí, pero la jornada nos regala el regreso de uno muy querido y por demasiado tiempo ausente: Carlos, alma mater del Cuarto de Contadores de Topaleku, el hermano pequeño (por joven) del Club de los Cuentistas. Y no contento con alegrarnos la sesión con su presencia, nos coge a todos en volandas con su verbo fácil y expresivo y nos lleva de viaje a un recóndito valle del Himalaya. Allí nos ayudará a resolver las dudas que le surgían a Palancaputa sobre qué es el hombre, de dónde viene y hacia dónde va. La respuesta: carpe diem.

El verde de Rafa se reduce a la mínima expresión: el nombre de la princesa protagonista del cuento, Esmeralda. Pero al relato no le faltan colores con sus rosas azules, ni al contador su gracia habitual... o más.

Miguel nos llena de erotismo y carcajadas verdes gracias a los inusuales 30 cm. de Nieve que caen (o mejor dicho, se levantan) en la caribeña Cuba, y que ponen patas arriba el edificio con pretensiones que acoge a Osvaldo en Getxo.

Javi R. utiliza varias tonalidades de verde para divertirnos como suele: verde sapo, verde charca, verde rana, verde beso con tremenda lengua (qué diría al respecto la Natalia de Osvaldo). Cachonda reflexión sobre la condición humana (bueno, más bien principesca) que añade a la habitual dificultad de las obras propias la premura de su concepción. Uuuuffff!!!

Y para cerrar la sesión, nuestro siempre entrañable Pepe nos ofrece un popurrí verde, que va desde Argiñano al juego-canción del moco pasando por el Rainbow Warrior y por un tendero enamorado. Una juerga muy bien entonada.

Y colorín colorado, esta sesión se ha acabado. Hemos echado de menos a varios cuentistas, pero no ha faltado de nada. Seguro que Txefe, Anabel M., Román, Javi-Romo, Laureano, Marian, alguna Carmen y quién sabe si alguna de esas sorpresas que tanto gustan volverán a deleitarnos en breve. El Club de los Cuentistas no conoce las rebajas de enero.

Comentarios de hoy a cargo de Rober

Fotos y montaje de la imagen de Txema G.